DISYUNTIVAS TEOFANICAS

Sacralizando el vacio y profanando la existencia
Foto: Self Portrait 9c- Daniel J. Mtz

[…] con la mayor indiferencia se le asestaban fuertes bastonazos, bromeando acerca de quienes compadecían a tales bestias como si éstas hubieran sentido verdadero dolor. Se decía que eran relojes; que aquellos gritos que lanzaban al ser golpeados no eran sino el ruido de un pequeño resorte que había sido puesto en marcha, pero que en modo alguno había en ello sentimiento»

ROSENFIELD. 

Foto: Self Portrait 9c- Daniel J. Mtz

[…] con la mayor indiferencia se le asestaban fuertes bastonazos, bromeando acerca de quienes compadecían a tales bestias como si éstas hubieran sentido verdadero dolor. Se decía que eran relojes; que aquellos gritos que lanzaban al ser golpeados no eran sino el ruido de un pequeño resorte que había sido puesto en marcha, pero que en modo alguno había en ello sentimiento»

ROSENFIELD. 

Reflexionando (1974) óleo sobre tela — Enrique Guzmán

 […]La momia voluntaria se halla levantada, y a su alrededor se agita toda realidad. La conciencia como una tea de discordia, recorre el campo entero de su virtualidad obligada.
Hay en esa momia una pérdida de carne, hay en el sombrío lenguaje de su carne intelectual toda una impotencia para conjurar esa carne. Ese sentido que recorre las venas de esa carne mística, en la que cada sobresalto es un modo de mundo y otra especie de engendrar, se pierde y se devora a sí misma en la quemadura de una nada errónea.¡Ah! ser el padre nutricio de esa sospecha, el multiplicador de ese engendrar y de ese mundo en su devenir, en sus consecuencias de flor.
 Pero toda esa carne es sólo comienzos y ausencias y ausencias y ausencia… Ausencias. 
Antonin Artaud

Reflexionando (1974) óleo sobre tela — Enrique Guzmán

 […]La momia voluntaria se halla levantada, y a su alrededor se agita toda realidad. La conciencia como una tea de discordia, recorre el campo entero de su virtualidad obligada.

Hay en esa momia una pérdida de carne, hay en el sombrío lenguaje de su carne intelectual toda una impotencia para conjurar esa carne. Ese sentido que recorre las venas de esa carne mística, en la que cada sobresalto es un modo de mundo y otra especie de engendrar, se pierde y se devora a sí misma en la quemadura de una nada errónea.

¡Ah! ser el padre nutricio de esa sospecha, el multiplicador de ese engendrar y de ese mundo en su devenir, en sus consecuencias de flor.
 Pero toda esa carne es sólo comienzos y ausencias y ausencias y ausencia… Ausencias.

Antonin Artaud

Remoras de incertidumbre

Temerle a la escritura, intimidarse de una impronta entre las líneas.
Fluctuantes emociones de afinidad, exaltación y ternura. Alertar la mente todo el tiempo sorteando creencias altivas y pensamientos petulantes.

Saberme detenida en un vagón por la extensión de un beso. El flujo de energía calórica a través de la epidermis. Tener un impulso de proximidad y reconocimiento, en un espacio cóncavo de temporalidad. Correr hacia ningún lugar, un grito mudo, una sonrisa por la irreverencia. Disonancia entre percepción y realidad.

Relámpago de felicidad, ignoro el borde del camino.

Inteligible

Cansada de mí, 

pletórica de ti,

del sopor de entenderte 

y el drama de quererte.

Atestada de pretextos 

con mil tipografías,

de amores, desencuentros 

y disculpas tardías.

[…]Escribo porque yo, un día, adolescente,
me incliné ante un espejo y no había nadie.
¿se da cuenta?. El vacío. Y junto a mi los
otros chorreaban importancia.

No, no es envidia. Era algo más grave. Era otra cosa.
¿Comprende usted? Las únicas pasiones
lícitas a esa edad son metafísicas.
No me malinterprete.

Y luego, ya madura, descubrí
que la palabra tiene una virtud:
si es exacta es letal
como lo es un guante envenenado[…]

Rosario Castellanos

¿Nos quedamos en el linde o caemos al abismo?

Spiritus ad nauseam

Cuando nací, el médico diagnosticó cronicus monstrum deformitatem, le advirtieron a mis padres que sería muy difícil sobrevivir, que de hacerlo, el trato con la especie humana sería una imposibilidad y que eventualmente empezaría a pudrirme, lo que él recomendaba como un profesional de la salud, era alejarme y de ser posible emplear Rohipnol como sedante.

Mis padres no creen en los doctores; así que heme aquí, el único deseo que provoco en la otredad, es el deseo de vomitar, soy incapaz de ser un estímulo exógeno para la especie masculina o femenina y mucho menos ser un vehículo para perpetuarla.

En ocasiones leo casos clínicos similares al mío, recientemente me encontré con un tal Schreber, su médico, un prestigiado doctor llamado Calasso:

[…]La única identidad está en el cadáver[…] ¡Cuántos disfraces, cuántos subterfugios, durante cuántos años![…]Querías control y presencia continuos.¡Ah!, el incesante discurso mental, único estado afín a la homogeneidad del cadáver, pero la voluptuosidad provoca el vacío de la mente[…] ¡También los dioses se descomponen! […] Oh vida ausente, devastas el alma.

Y hemos llegado a conclusiones similares, ambos pacientes seguiremos las recomendaciones médicas:

“Sólo quería comprobar los nervios de voluptuosidad”[…]Nuestras conversaciones han sido un gran placer para mí durante estos últimos años…y realmente me apena la idea de que esta costumbre tenga que terminar ahora” “No cambiará mucho más que esto”…

Después de tomar el medicamento que me prescribieron, entendí su punto:

“he decidido que mi regreso al mundo sea de la manera más silenciosa, por decirlo de alguna manera, de incógnito. Lo he reflexionado mucho y no creo equivocarme”[…]Vivo en una gran quietud, si bien los terrores pasados juegan dentro de mí y de Mano, como en jaulas vibrantes […] “he descubierto que entre los signos y el tiempo la relación es irónica y oblicua, y además cualquier práctica de la voluntad, en éste más que en cualquier otro aspecto, le resulta ridícula a mi sensibilidad femenina”

Tengo la esperanza de curarme algún día…

enlamadrugada:

Prologo

Fotografía en blanco y negro sumamente cuidada, escenas fuertes y sugestivas, la inocencia y lo trágico en una misma secuencia realzadas con el Lascia Ch’io Pianga de Händel.

Antichrist, 2009, Lars Von trier


«La Vasta-inmensidad es la matriz en que deposito mi semilla. De ella nace el primer elemento, luego todos los otros elementos de la existencia» (Bhagavad-Gita, 14,3)

El placer reside en el linga y el yoni cósmicos cuya unión es la esencia de todo goce. Del mismo modo, en este mundo, todo amor, toda sensualidad, todo deseo es una búsqueda de placer. Deseamos las cosas en la medida en que nos procuran placer.
La divinidad es objeto del amor porque representa una voluptuosidad pura. Las otras cosas son objeto de amores efímeros porque sólo nos aportan satisfacciones fugitivas.
«Todo goce, todo placer es una experiencia de lo divino.Todo el Universo surge del goce. El placer se encuentra en el origen de todo lo que existe. Sin embargo, el amor perfecto es aquel cuyo objeto no está limitado. Este es el amor puro, el amor del propio amor, el amor del Ser-de-voluptuosidad trascendente. (Karapatri, Lingopasana-rahasaya, p.153)
 Daniélou, Alain. Dioses y mitos de la India.Atalanta.2009

«La Vasta-inmensidad es la matriz en que deposito mi semilla. De ella nace el primer elemento, luego todos los otros elementos de la existencia» (Bhagavad-Gita, 14,3)

El placer reside en el linga y el yoni cósmicos cuya unión es la esencia de todo goce. Del mismo modo, en este mundo, todo amor, toda sensualidad, todo deseo es una búsqueda de placer. Deseamos las cosas en la medida en que nos procuran placer.

La divinidad es objeto del amor porque representa una voluptuosidad pura. Las otras cosas son objeto de amores efímeros porque sólo nos aportan satisfacciones fugitivas.

«Todo goce, todo placer es una experiencia de lo divino.Todo el Universo surge del goce. El placer se encuentra en el origen de todo lo que existe. Sin embargo, el amor perfecto es aquel cuyo objeto no está limitado. Este es el amor puro, el amor del propio amor, el amor del Ser-de-voluptuosidad trascendente. (Karapatri, Lingopasana-rahasaya, p.153)

Daniélou, Alain. Dioses y mitos de la India.Atalanta.2009